Humor en serio
Laureano Márquez*
Tal Cual LATIN AMERICAN IDOL Ignorante de la multiplicidad de certámenes que se realizan en este mundo globalizado, anoche, cuando escuché el corneteo y los fuegos artificiales, imaginé lo mejor: que celebraban el empate que algunas encuestadoras dan entre los dos principales candidatos a las elecciones de diciembre. Alguien me informó que habíamos ganado el concurso Latin American Idol.
Sin tener la más mínima idea de qué se trataba y ante el curioso nombre del evento, creí que era algo que había ganado Chávez. Fue lo primero que se me pasó por la mente, especialmente luego de nuestra destacada participación en la ONU y en las más recientes elecciones de varios países de América Latina. Sin duda — pensé— el imperio se rindió y se ha visto obligado a reconocer, de alguna manera, a quien le ha puesto de rodillas.
Después me pareció que se trataba de algo relacionado con la capacidad de seducción y se reconocía el carácter “atacón” y “pícaro” de cierto líder amigo que se sube al avión presidencial en pos de las azafatas, porque según se cuenta: “Las aeromozas del avión presidencial nuestro, pues, tenían un uniforme nuevo y a él le encanta subir, sobre todo por las aeromozas (...) y les da 20 besos, y se toma fotos, y se pone como un gallo ahí esponjado”.
Por fin —me regocijé— se reconoce la fama que este personaje viene arrastrando desde los lejanos tiempos de aquella primera visita a Nueva York en la cual, a las puertas de la liberación sexual, las jóvenes norteamericanas perseguían frenéticamente a los barbudos por La Gran Manzana.
Deseché esta idea y pensé que esto del Latin American Idol se lo había ganado el doctor Insulza (con “z”, Rayma, porque con “s” significa “falto de gracia y viveza”, según el DRAE) por su reciente visita a Venezuela en la que percibe que “no hay ninguna efervescencia en el país” y nota que el ambiente es “menos tenso”. No le falta razón, desde hace algunos años a esta parte, los venezolanos hemos aprendido a llevar la efervescencia y las tensiones por dentro, no vaya a ser que se note mucho y aparezca uno por ahí en alguna “lista de tensos” que te impida llevar una vida de ciudadano libre. Este clima de serenidad lo retrató muy bien una vecina que, a las puertas del ascensor, me dijo: “ya yo solamente rezo y lloro”.
Pensaba yo en todos estos posibles ganadores del curioso evento cuando, más tarde, ya mejor documentado, supe que se trata de un concurso para encontrar el ídolo pop de Latinoamérica, donde resultó ganadora la talentosa y bella compatriota Mayré Martínez. No olvidemos, como diría el profesor Manuel Bermúdez que pop es apócope de popular, un genero así denominado, al menos en sus inicios, por su contraste con la llamada música clásica o culta. Digo esto para que se sepa que la cosa viene de atrás, no vaya a venir algún ministro adulante a presentar lo sucedido en Buenos Aires como un nuevo logro de la revolución bolivariana, a la vez que pone en marcha la “Misión Negra Pop”.
Vayan desde esta página, nuestras efusivas felicitaciones a Mayré por ese merecido galardón. Gracias a ella, ¡por fin!, Venezuela ha conocido algún triunfo en el escenario internacional. Y lo mejor: ¡nos salió gratis!
(post de BL a las 4:21 PM)
Hiper re contra tenor !!!Este joven canta (en falsete) un Do agudísimo ... y luego un Do# !!! Realmente admirable! Don't try this at home!
(post de BL a las 9:46 PM)