Emeterio Gómez
El Universal
Manual antichavista de economíaLo ofrecimos en broma, pero mucha gente nos tomó la palabra y ahora no nos queda más remedio que escribirlo: Un Manual para antichavistas sobre Economía de Mercado. Una batería de argumentos que sirvan para enfrentar las ideas anacrónicas de Chávez. Una defensa firme del Capitalismo, frente a esa insensatez extrema que es el Socialismo del siglo XXI.
Empecemos por el principio, por la idea más profunda sobre la que se constituye el mercado: el precio o Valor de Cambio (VC), la relación social básica que convierte a un conjunto de individuos en un todo, en una unidad, esto es, en una sociedad. Una categoría que pertenece a la esfera de lo económico, pero que va mucho más allá, que hunde sus raíces en los cimientos más hondos de lo social y, aún, de lo ético, de lo moral, de lo estrictamente humano.
Cabe entonces dedicarle un artículo a cada uno de esos tres niveles de la infinita e insondable complejidad que es el hombre: lo económico, lo social y lo ético.
En el plano de la economía ¿y tal como hemos sostenido en artículos anteriores, polemizando con el señor Dieterich, ideólogo-jefe del Socialismo del siglo XXI¿ el precio o VC de un bien sintetiza, en última instancia, su escasez relativa; no la cantidad de trabajo ni el esfuerzo que requirió ¿como creen Marx y Chávez¿ sino su escasez relativa. ¡Mientras más escaso es un bien más valor tiene y viceversa!
Aparece allí un primer argumento clave que todo antichavista serio debe aprenderse bien: dado que una mercancía tenga valor de uso o utilidad ¡su precio o VC no dependerá de la cantidad o intensidad de dicha utilidad!, es decir, ¡no dependerá de la cantidad o intensidad de las necesidades humanas que satisface! En otras palabras, el VC de un bien se desliga parcialmente de cualquier valoración moral o social atinente a la solidaridad, la piedad, el humanitarismo o la lucha contra la pobreza. Si usted ¿o Chávez¿ desean poner en práctica estos valores morales, deben recordar que el VC tiene que ver con la escasez y no con la capacidad de los bienes para satisfacer necesidades. Nada ¿ni aun la comida¿ tiene más valor de uso o utilidad que el aire que respiramos, ¡cuyo VC, salvo en Tokio, es cero! Así como nada tiene menos valor de uso que el oro, cuyo VC es inmenso. Ninguno de estos dos bienes ¿el aire o el oro¿ deriva su valor ni del trabajo ni de su utilidad, lo derivan de su abundancia o escasez relativa.
Pero hay más. Aunque tendemos a pensar lo contrario, el precio o VC de un bien tampoco tiene que ver con su Costo de Producción (CP). Una mercancía puede tener un CP muy alto y un VC muy bajo y viceversa. Todo depende, de nuevo, de la escasez relativa. Usted puede producir un bien a un costo muy alto, pero no por ello podrá venderlo a un precio, o VC, muy alto. Si muchos otros hicieron lo mismo que usted, es decir, si la oferta de ese bien fuese abundante, su VC, su precio, será bajo. Igual que alguien puede dedicar toda su vida a capacitarse en una determinada profesión, para toparse luego con que el VC de su fuerza de trabajo es bajísimo. Sea porque muchos se dedicaron con la misma tenacidad que él a capacitarse en dicha profesión, sea porque la demanda de esa fuerza de trabajo ha caído.
Cabe finalmente destacar la virtud esencial del mercado, cuando de verdad es competitivo: cada vez que el VC se despegue demasiado del CP en un sector, habrá una afluencia de nuevos oferentes a dicho sector. Se generará así una oferta mayor ¿es decir, una escasez relativa menor¿ y el precio o VC caerá, tendiendo a ajustarse al CP. ¡No porque dependa de él, sino porque la abundancia relativa así lo impone!
De todo lo cual deriva la primera enseñanza de este Manual antimarxista de economía: contra lo que creen Marx y Chávez, el valor de un bien nada tiene que ver ni con el trabajo que requirió, ni con su valor de uso o utilidad, ni con su CP, ¡tiene que ver con la oferta y la demanda! A los otros dos temas ¿el VC en relación a lo social y a lo ético¿ aludiremos en futuros artículos.
(post de BL a las 11:42 AM)